Nos cuenta Rumi que los hindúes tenían un gran elefante en una barraca muy oscura para ser visitado por la gente.

Como no podían verlo, trataban de tocarlo.

Uno tocó la trompa y al salir dijo que el elefante era como un caño de agua.

Otro puso una mano sobre una pata y dijo que el elefante era como una gran columna.

Otro por fin tocó el ancho lomo del animal y dijo que era semejante al asiento de un trono.

Cada uno daba una definición o concepto del elefante por lo que tocaba.

Son muchos los que se forman un concepto total de algo o alguien por una sola percepción parcial.

Cada uno cree que lo que él percibe y dice es la verdad, mientras que sólo parte de ella.

Los fanáticos creen que lo que ellos perciben y sienten es siempre la única verdad, mientras los demás están siempre en el error. La ignorancia es siempre necia y atrevida, principalmente si es obcecaday fanática.

Autor: Dario Lostado
Libro: Reflexiones para el HOMBRE de la CALLE